Reduce el calentamiento global y potencia la imagen de tu empresa
La huella de carbono es una medida que refleja la cantidad total de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que son generadas por actividades humanas, como el uso de energía, el transporte, la producción de alimentos, entre otros.
Se puede calcular la huella de carbono tanto a nivel individual como para empresas, productos o incluso destinos. El objetivo es medir el impacto que nuestras actividades tienen en el cambio climático y encontrar maneras de reducir esas emisiones.
El registro de huella de carbono tiene varios alcances, que permiten conocer y gestionar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de diferentes niveles y contextos.
Son las emisiones de GEI que provienen de fuentes que son propiedad o están controladas por la organización o entidad en cuestión. Esto incluye:
- Emisiones de combustión de combustibles en vehículos o maquinaria.
- Emisiones de procesos industriales.
- Emisiones de sistemas de calefacción o refrigeración.
El uso de electricidad de la red eléctrica que proviene de fuentes fósiles.
Estas emisiones son el resultado de actividades de la organización, pero provienen de fuentes que no están bajo su control directo. Es el alcance más amplio y, a menudo, el más complejo de medir.
- Emisiones de los proveedores de materias primas y productos.
- Transporte de productos.
- Desplazamientos de personal.
- Procesamiento y disposición de residuos generados por la organización.
La inscripción de la huella de carbono y su compromiso de reducción se rige por los siguientes criterios básicos:
- El tipo de huella de carbono a inscribir corresponde a la huella de carbono de la organización.
- El alcance mínimo necesario para la inscripción corresponde a las emisiones de gases de efecto invernadero de alcance 1 y 2.
- Todas las emisiones correspondientes al alcance 3 y, las de alcance 1 y 2 en el caso de organizaciones no PYMES o PYMES que cuenten con emisiones de proceso, deberán estar verificadas por un tercero independiente.
- Su organización debe disponer de un plan de reducción de la huella de carbono.
Beneficios:
- Mitigación del cambio climático, reduciendo el impacto de la empresa en el calentamiento global, contribuyendo a la sostenibilidad a largo plazo.
- Mejora de la imagen corporativa y de la reputación ante los consumidores y el mercado.
- Acceso a financiación e inversiones.